Details

CLIENTE:
diseño propio
MADERA:
castaño
diseño, en madera

cándida

Siempre quisimos hacer una mecedora. Cada vez que nos encontrábamos una la medíamos, la probábamos, intentábamos entender qué hace que esta pieza de mobiliario se convierta en un regazo tan acogedor como es una mecedora.

Y empezamos a dibujar; sencillos bocetos en la esquina de algún plano o en la servilleta de algún bar, plasmando ideas de la que debería ser y de lo que finalmente resultó ser Cándida.

Cándida es, como no, madera, pero es esbelta. Queríamos demostrar que este material no tiene porque ser grueso para dar sensación de estabilidad y resistencia. Quisimos llevar su ligereza al extremo y que la sensación que produce al verla acompañe al movimiento cuando se mece cándidamente.

Fotografía: Ramón Vaamonde