Villa Pepa es una alternativa habitacional, promovida por Pepe y su familia. Ha consistido en la reconversión de un bajo en vivienda, en Santiago de Compostela. Concretamente, un inmueble que estaba en ladrillo y sin uso, desde principios del año dos mil, fecha de finalización del resto del edificio.
Aunque la implantación de viviendas, a nivel de calle, sea una opción que la propia administración autonómica esté favoreciendo y se recoja en normativa, lo cierto es que, en la ciudad que nos ocupa, su implantación no es tan sencilla, debido a las múltiples protecciones existentes, especialmente, vinculadas al camino de Santiago.
Sin embargo, gracias al tesón y la paciencia de sus propietarios, se ha podido llevar a cabo dicho proyecto. Un trabajo que ha consistido fundamentalmente en dos acciones; por un lado, captar la mayor cantidad de luz posible, ya que sólo disponíamos de la fachada que da frente a la calle para iluminarnos y ventilar y, por otra parte, conseguir formalizar una planta intermedia para ganar espacio.
Para esta segunda acción, se ha tenido que recurrir a un forjado con chapa colaborante a fin de minimizar el espesor de dicho forjado. De igual modo, esta chapa se deja a la vista para ganar, en todo momento, la máxima altura posible, al igual que la propia estructura principal, cuyo anclaje se supedita a los pilares de hormigón, ya existentes, un auténtico juego de equilibrismo entre perfiles apoyados y otros tantos suspendidos.
Esa misma estética del acero desnudo se ha querido trasladar a la propia fachada, en un ejercicio de contención de utilización de materiales. Sin embargo, tanto en composición como en colores se ha tratado de ser respetuoso con el propio edificio donde se integra. Se intenta seguir un mismo ritmo de fachada, siempre acompañado de un cierre que tamice las vistas de propios y extraños en esa relación con la calle.
