En estos momentos, nos encontramos desarrollando una propuesta para Villa Cacharela. Se trata de una vivienda unifamiliar para María y Ramón. Llevaban cierto tiempo buscando una finca que se adaptara a sus necesidades y a su presupuesto. Finalmente, han dado con una parcela que cumple con todas sus expectativas, al sureste del término municipal de Santiago de Compostela.

Concurre un hecho muy particular en la ubicación de dicha parcela. Unos pocos metros antes, siguiendo la misma carretera,  el entorno es mucho más urbano, con viviendas a ambos lados de la carretera, con sus aceras perfectamente definidas. Sin embargo,  pasado el Rego de Aríns, un pequeño río,  el contexto se vuelve mucho más rural; desaparecen las aceras, la densidad de viviendas es mucho menor y se aben grandes claros hacia el paisaje, pudiendo disfrutar incluso de varios conjuntos de árboles autóctonos. 

Por lo tanto, el entorno se caracteriza por una preponderancia de naturaleza y unas pocas edificaciones circundantes. Dichas construcciones se pueden dividir en dos categorías; unas, más recientes, de nueva construcción y, otras, más tradicionales. Estas segundas son las que han llamado nuestra atención y que nos han servido de inspiración. No se caracterizan tanto por la vivienda en sí, si no por el conjunto que forman con las diversas construcciones adjetivas adyacentes. El espacio protagonista es el vacío que organiza este conjunto de edificaciones (galpones, cuadras, parras, hórreos, etc.) que servía  como lugar de trabajo (en gallego, conocido como –eira-). Igualmente, otra característica que ha llamado nuestra atención es precisamente cómo todas estas construcciones se vuelcan hacia ese lugar de trabajo y dan la espalda, hacia el exterior de la propiedad, con infranqueables muros de mampostería. 

Así pues, nuestra propuesta para Villa Cacharela pretende recoger la herencia de estas dos configuraciones. Por un lado, la construcción de la vivienda no se sustenta sobre un único volumen si no sobre un conjunto de varias piezas, generando un espacio servidor previo. Al mismo tiempo, ese conjunto de edificaciones se resguarda hacia el interior de su parcela, volviéndose muy hermético hacia el espacio público con la contundencia de sus muros.